07 marzo 2011

Mamá, Mamá ¡¡ , ¿Las piedras crecen?

En este artículo hablaremos de los Trovants, piedras que crecen por sí mismas. Imagino lo que estarán pensando, las piedras no crecen, pero qué me dicen de ésto?

Rumanía no es sólo la residencia de Drácula, es un país con una actividad minerológica interesante. En el Trovants Museum Natural Reserve se encuentra una piedra que parece haber tomado vida, y como si de una película de terror se tratase, no deja de crecer.





Al sur de Rumanía una serie de formaciones rocosas con características exóticas se encuentran latentes al paso del tiempo, alimentando sus duros estómagos del agua de lluvia. Como si de los famosos gremlins se tratara, sólo después de que las últimas gotas de lluvia hayan caído empieza un curioso proceso de multiplicación, pequeñas formaciones redondeadas, como inflamaciones, aparecen en la superficie aumentando cada vez más el volumen de las grandes formaciones rocosas.



Se trata de piedras sedimentarias con un núcleo duro rodeado de conchas formadas por arena. Los geólogos sostienen que las rocas son el resultado de un proceso de cementación que ocurrieron hace millones de años en esta región y de alguna manera tiene sus raíces en la temprana diagénesis. Junto a las arenas se han acumulado carbonatos en exceso, que cuando llueven presionan a las capas inferiores de sedimentos y las hacen aflorar a las superficie exterior, dando lugar a las curiosas perturbaciones.

En 2006 fue construido un museo para albergar algunas de estas piezas notables. Dentro de los muros y fuera de la "Muzeul Trovantilor" (Trovant Museo) en Costesti, una aldea en la región de Valcea, los visitantes pueden ver varios trovants en diferentes formas y tamaños, desde pequeños tamaños a otras con más 10 metros de altura.

Vanesa Fernández

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